“He tenido la oportunidad de contar con el apoyo profesional de Stella durante algunos meses. Tenía problemas de ansiedad y comienzos de depresión, y las sesiones de terapia con Stella me han ayudado a controlar ambos problemas, a través de charlas, ejercicios de autoayuda, tareas para desarrollar ( J cuando las hago) el autoconocimiento y la autoestima, además de preguntas que me hacían pensar y reflexionar. Muchas gracias Stella por ese lazo que me sirvió para salir de ese agujero en el que estaba cayendo, y por esa disponibilidad para atenderme en los momentos críticos, sin importar la hora.

 

Como persona: maravillosa, como psicóloga: especial. Es una satisfacción ser tratada por Stella, supe empezar a ser YO. Gracias a ella, me ha ido cambiando la vida por encontrar mi verdadero fondo. Como podría explicar lo sencillo que es estar en una terapia con Stella y sacar todo. Un tiempo que jamás voy a olvidar. Estoy ganando en todos los sentidos. Su capacidad para sacarme los miedos, los que no me dejan vivir en paz, es fascinante. Gracias a Stella tengo más clara mi vida pues ha sabido ayudarme a valorarme y quererme a mí misma. Gracias de corazón, Stella.

Yo diría que es mi ángel de la guarda, una persona capaz de llegar a lo más hondo de uno sin que uno se sienta incómodo, hacer que uno se sienta mejor persona, llevarlo al rincón donde aún me quedan fuerzas cuando creía que ya las habías agotado, enseñarme a perdonar y perdonarme, estar siempre a mi  lado para mostrarme lo que tengo delante y no veo, ayudarme a superar las dificultades…

Considero que mi experiencia en terapia se describe perfectamente con el deseo de no darla por terminada o abandonarla (en mi caso todo un logro compartido con mi terapeuta). Estoy consiguiendo respetarme a mí y a mis espacios, concediéndome beneficios y cuidándome poco a poco, estoy conociéndome o re-conociéndome, permitiendo sacar a la superficie facetas de mi personalidad que me hacen sentir bien y me reconfortan. 

Es muy difícil definir en unas pocas frases los beneficios de la terapia y de la relación paciente-terapeuta desde un punto de vista parcial como es el mío, no obstante, lo entiendo como un guía en un camino desconocido al cual no puedo poner punto de llegada, por el momento, pero que me está resultando productivo, satisfactorio, reconfortante y, por qué no, a veces duro recorrer.”

 Rocio