Todo el tiempo estamos escuchando hay crisis mundial, hay crisis en la economía, hay crisis en las familias, hay crisis en las parejas, hay crisis en la educación, hay crisis con los hijos, es decir hay crisis. Y como seres únicos e individuales pasamos también por momentos críticos, que pueden amenazar nuestra estabilidad generando desesperanza y hasta ausencia de ganas de vivir.

Cuando tenemos crisis de pareja, financiera o de cualquier tipo, significa que no solo es un problema del presente, sino que algo estaba funcionando mal y esta es una gran oportunidad para el cambio. A partir de esta crisis se abren caminos diferentes y algunos pueden ser más convenientes que otros.

Generalmente los cambios los vemos como adversidades, pero las adversidades siempre encierran bendiciones o como ese gran dicho que existe, “No hay mal que, por bien no venga”, o sea que detrás de un mal o un gran problema viene algo mejor.

Algunos problemas son difíciles de resolver, pero si los vemos desde otro punto de vista o de  otra forma, allí podremos encontrar la solución. Siempre existe una forma de resolver las cosas.

Las crisis son parte de la vida, son inevitables, son situaciones transitorias, no duran para siempre, ellas son las oportunidades para crecer, aprender, ver otras cosas, otros comportamientos, otras actitudes, otras creencias, nosotros somos los que elegimos seguir en el desierto o en una tierra fértil, tenemos que aprender a sobreponernos y cambiar los percances que nos da la vida.

Existen personas con pensamientos rígidos, limitantes, que tienden a los extremos y no consideran términos medios o matices  y existen personas con pensamientos flexibles, estas tienen más recursos internos para responder a las crisis y son más creativas.

Cuando somos más flexibles en nuestra forma de pensar,  las crisis nos permiten crecimiento personal,  espiritual y liberar o descubrir el potencial interno que tenemos para resolver o salir de la dificultad.

Si el problema o la crisis es,  emocionalmente significativo, nos cambia radicalmente nuestra vida, rebasa nuestras capacidades, tenemos demasiada tensión y ansiedad y nos está produciendo un desequilibrio o alteraciones emocionales y conductas destructivas; es necesario buscar inmediatamente ayuda con un profesional de la salud.

Y por último les comparto algunas frases célebres:

“La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae  progresos“. Albert Einstein

“He descubierto que cada persona exitosa que he conocido ha tenido un momento de crisis. En ese momento fue cuando tomo una decisión clara, especifica e inequívoca de no volver a vivir nunca más esas circunstancias”.  Brian Tracy

“Los chinos utilizan dos pinceladas para escribir la palabra “crisis”. Una pincelada significa “peligro” la otra “oportunidad”. En una crisis toma conciencia del peligro, pero reconoce la oportunidad”. John F Kennedy

Rubdhy Stella Vargas
Mental Health Counsellor