A muchas personas  no les gusta las consultas psicológicas, porque dicen, yo no tengo problemas la loca eres tú o el loco eres tú,  o porque le voy a comentar mis problemas a otra persona o aun extraño; incluso les da pena decir que están donde el psicólogo(a).

Pero si estas personas, realmente supieran, el beneficio que es hablar con una persona especializada, tener terapia y trabajar en los problemas, en las heridas, en las frustraciones, en los rencores, en los miedos, que se tienen, acudirían todos a terapia.

Porque no es lo mismo hablar con un amigo o amiga del problema o de lo que le aqueja, porque esta persona solamente tiene su visión personal y no es un especialista.

Hablar con la familia, tampoco nos ayuda mucho, porque muchas veces nos juzgan, nos critican y no son objetivos.

Por eso definitivamente es mejor hablar y trabajar nuestro conflicto,  con una persona experta en el área en la cual tenemos el problema.

Una terapia es un espacio para que la persona se sienta cómoda y pueda realmente decir lo que siente y piensa, donde todo es confidencial. Es una  herramienta para que la persona aprenda a conocerse, a observarse; a descubrir sus fortalezas y sacarle provecho; a tomar responsabilidad de sus actos, si es que no lo ha hecho; a conocer si tiene creencias limitantes y cambiarlas; a enfrentarse y valorar si sus miedos son reales o imaginarios; a descubrir porque está en una relación inadecuada y no es capaz de salir de ella;  a encontrar porque siempre quiere tener la razón y por esto se pelea con todo el mundo; a descifrar porque no puede parar o decir No al alcohol, las drogas o a las personas; a manejar las emociones de una forma adecuada y así podría seguir enumerando un sinfín de sucesos, que nos pueden pasar en la vida diaria.

Es decir una terapia, nos ayuda a ver de una forma objetiva y realista la situación, donde se trabaja para descubrir, solucionar y  dar las herramientas de acuerdo al problema de cada persona. Se trabaja en nosotros mismos para conocernos,  crecer, madurar y evolucionar.

Si tuviéramos conciencia, que nuestra parte mental es tan o más importante que la física, invertiríamos en nuestro bienestar mental, porque si esta área no está bien, nos lleva a enfermarnos,  a tener enfermedades físicas y esto, está comprobado científicamente hace ya mucho tiempo.

Cuando tenemos una buena salud mental, nos ayuda a aceptar y ver los sucesos que pasan en la vida con más tranquilidad, a resolver las situaciones y conflictos con asertividad, a saber tomar decisiones adecuadamente y si el resultado, no es el esperado a manejarlo sin sufrir.

Tener un bienestar emocional, mental  y físico, es  tener paz, tranquilidad y aceptar, el normal fluir de la vida con todos sus sucesos. Porque la salud mental es del diario vivir y es algo que nos concierne a todos.

Si necesita una terapia psicológica llame a Stella Vargas  al 647-238-9920 o escriba a stellavg8@hotmail.com

“NO SIEMPRE PUEDES CONTROLAR  LO QUE SUCEDE EN EL EXTERIOR, PERO SIEMPRE PUEDES CONTROLAR LO QUE SUCEDE EN EL INTERIOR” Anónimo.