Cuando una relación, anda mal, nunca hay un solo responsable, el conflicto afectivo siempre es función de dos, quizá no en las mismas proporciones, pero cada uno, ha aportado su cuota, uno por defecto y otro por exceso, es decir uno por permitir y otro por abusar, por utilizar, etc.

Estas relaciones se caracterizan por tener algunos o todos, de los siguientes componentes:

  • Intolerancia, Incomprensión, Exigencias, Mala comunicación, Falta de respeto, Desamor, Indiferencia, Control, Poder, Abuso de todo tipo, Egoísmo, Inmadurez emocional, Manipulación, Imposición, Aislamiento, Amenazas, Proyectos individuales, y por supuesto hay Deterioro energético.

Muchas parejas se ven envueltas en este tipo de relaciones que les trae más desdicha e inconformismo, que felicidad  y tranquilidad, pero son incapaces de romper este vínculo, y siempre guardan la esperanza que la relación va a mejorar.

Estas relaciones son dañinas desde el principio, pero los integrantes solo se dan cuenta, cuando finaliza la etapa del enamoramiento o mucho tiempo después y el mayor obstáculo para zafarse de este círculo vicioso, son las explicaciones y justificaciones que ellos mismos dan, sobre los motivos por los que se mantienen unidos, como la costumbre, el no dañar a los hijos, la desprotección económica o la mención  en las áreas que se llevan bien y aparentan compensar los conflictos, como por ejemplo: ”Tenemos buen sexo” “Nos gusta lo mismo”. Y lo que es peor estas personas creen que si no se pueden separar, es porque en el fondo, se quieren de verdad.

Esto sucede porque existen vacíos afectivos o modelos que se tuvieron en la infancia y que provocaron un mal concepto y significado del Amor. Además algunos medios de comunicación contribuyen a mostrar, la relación de pareja como una tragicomedia, pero el AMOR no es sufrimiento.

Una relación que produce angustia, incertidumbre, ansiedad, inestabilidad, inseguridad, confusión, conflictos constantes, deterioro de la autoestima y de la que, se es difícil salir por más intentos que se hagan. Se conoce en términos psicológicos como Codependencia, Adicción o Apego Afectivo.

Para salir de estas relaciones dañinas, se necesita trabajar individualmente en la parte emocional de cada individuo, buscando e indagando por qué?,  se es dependiente afectivo o porque se tiene un apego poco saludable y para esto es necesario buscar ayuda profesional.

Recuerde, cuando usted sana emocionalmente, va a generar bienestar general en su vida.

Rubdhy Stella Vargas
Mental Health Counsellor