Cuando hago la pregunta, usted es responsable? La mayoría de personas responden. Sí,………..porque yo cumplo, que en mi casa no falte nada, que mis hijos tengan todo lo que necesitan, etc., etc.

O sea que en general tenemos claro  que la responsabilidad es el cumplimiento de las obligaciones o de realizar algo, pero se nos olvida que es también responder por las decisiones que hemos tomado y por nuestros comportamientos o acciones. Porque por lo general hay  muchas personas y es más común de lo que se piensa, que evaden su responsabilidad, minimizando, negando  o trasfiriendo la culpa a otra persona.

Según el diccionario, la responsabilidad es un valor, que nos permite, reflexionar, administrar, orientar, analizar y valorar las consecuencias de nuestros actos, pero esto en la práctica casi nunca se hace.

Asumir nuestra responsabilidad, es ser responsable de nuestras decisiones, pensamientos, sentimientos, acciones, y  creencias que nos llevan a determinados comportamientos y situaciones.

Como seres humanos nos equivocamos y cometemos errores en el trascurso de nuestra vida, pero lo más importante es reconocer nuestra responsabilidad, cuando hemos fallado.

Por ejemplo a consulta me llegan  personas  que han fracasado o tienen problemas en su relación de pareja y siempre se justifican, echándole la culpa a la otra persona, pero siempre, cada integrante de una pareja tiene un grado de responsabilidad en lo que sucede, o en lo que paso, en su relación y es ahí donde cada uno de nosotros, debemos  analizar cuál es nuestra  responsabilidad, que parte de lo que no funciona, o no funciono,  es culpa nuestra, o fue culpa nuestra.

Esta, es la única manera de crecer, madurar y evolucionar para convertirnos en buenas parejas o simplemente en mejores personas De lo contrario seguiremos siempre por la vida comportándonos de la misma forma y teniendo varias relaciones sin que estas funcionen y decimos que somos de mala suerte o simplemente nadie vale la pena.

Las personas que son responsables de sus propios actos y de su vida,  son capaces de afrontar las dificultades, buscando la manera de solucionar los conflictos, sin necesidad de culpar a otro, ya sea pareja, padres, hijos, jefes, amigos o compañeros de trabajo.

Cuando aprendemos a aceptar nuestra responsabilidad, vemos las cosas de una manera más objetiva, nuestro horizonte cambia y por supuesto nuestra vida se hace más gratificante, placentera, armónica y con mucha tranquilidad y paz.

Este es un valor que no debemos perder, porque nos lleva y está muy ligado a otro,  que es la Honestidad, porque cuando reconocemos nuestra responsabilidad estamos siendo honestos con los demás y lo más importante con nosotros mismos.

Así, que los invito……si todavía no acepta sus fallas o la responsabilidad de sus acciones, empiece, nunca es tarde y vera como como su carga se aligera y se sentirá mejor.

Rubdhy Stella Vargas