La infidelidad es una de las heridas emocionales más profundas que  causan mucho dolor y sufrimiento en la vida de pareja.

El que comete la infidelidad, así se arrepienta después, tiene la mejor parte o el mejor papel en esta situación y por esta razón, no entiende el comportamiento, ni las reacciones del herido y simplemente dice pero de verdad estoy arrepentido(a), ya pedí perdón, que más quiere que haga.

Pero esto no es tan fácil, para la persona herida o sea al que le fueron infiel, porque emergen muchos sentimientos que antes no existían. Por ejemplo rabia, decepción, frustración, enojo y por supuesto afecta la autoestima y seguridad de la persona, porque quiere saber cómo es la otra o el otro,  que se interpuso y empieza a compararse y a buscar las causas del porque paso esta situación.

Cuando existe una infidelidad, se rompe la confianza, que es ganada durante muchos años, pero que se pierde en un segundo y es difícil, pero no imposible de restaurarla, solo que debe haber por parte de los dos implicados un compromiso, uno de perdonar si es el caso y si realmente se quiere de corazón y la otra persona de tener paciencia a  que la herida se cure.