Para ser un buen padre, se requiere de algunas características especiales,  para poder orientar y guiar a nuestros hijos. Una de ellas es,  saber escucharlos, entender sus necesidades, angustias y anhelos.

Estas son algunas recomendaciones básicas:

  • Hagamos tiempo después de la escuela o antes de ir a la cama para conversar con ellos, preguntándoles por ejemplo: como fue hoy tu día?
  • Si ellos son los que nos buscan para decirnos algo, dejemos de hacer lo que estamos haciendo para enfocarnos en lo que ellos nos van a decir.
  • Lo que nos dicen de pronto, para nosotros no es importante, pero para ellos es trascendental y de suma importancia.
  • Déjemolos hablar sin interrumpirlos.
  • Si lloran cuando nos están contando lo que les pasa, validemos sus sentimientos, es decir no les digamos: pero porque lloras? por esa bobada. Está bien que los queramos hacer más fuertes, pero de esa manera les estamos enseñando a reprimir sus sentimientos y créanme este es un problema  que luego tenemos cuando somos adultos, no sabemos expresar lo que nos pasa.
  • No saltemos inmediatamente a resolverles el problema o darle concejos, primero tratemos de descubrir que está sintiendo nuestro hijo: frustración, enojo, tristeza, miedo, odio, envidia, celos, etc.
  • Enseñémosle a manejar adecuadamente, esa emoción que está sintiendo, hablándoles de las emociones que no son ni buenas ni malas.
  • Hagámosles preguntas abiertas es decir, que no solo digan si o no, para entender mejor lo que quieren expresar.
  • En ningún momento hay que gritarlos, simplemente hablarles en el tono normal de voz.
  • No los juzguemos, ni emitamos ninguna crítica, tratemos de ser empáticos, es decir pongámonos en su situación y en su misma edad.
  • Fijémonos en su lenguaje corporal y en su tono de voz, si concuerda con lo que esta sintiendo.
  • Preguntémosle como cree él o ella que se puede resolver esa situación?, que trate de dar una solución? Para que ellos mismos vayan aprendiendo a solucionar conflictos.
  • Descubramos como es la forma que a él o ella le gusta hablar por ejemplo mirándose a los ojos o haciendo alguna actividad, algunos niños o jóvenes se sienten más relajados y expresan más, cuando están caminando.
  • Cuando hablemos con nuestros hijos pongámonos a la misma altura, es decir que las caras queden una frente a la otra y no una más alta que la otra.
  • No es el momento para discutir de otras cosas como lo desordenados que son, que no obedecen, etc., es simplemente el tiempo para hablar.
  • Dejémosle saber que la vida es de altibajos, pero lo fundamental es como enfrentamos la situación.
  • Lo más importante es demostrarles mucho amor y hacerles sentir que pueden contar con nosotros siempre, para guiarlos.

Con esto les demostramos que son importantes, que nos interesan, al igual que lo que hacen y lo que les pasa y por ultimo les estamos dando un buen ejemplo de lo que es la comunicación.

Si necesita ayuda, llame a Stella Vargas al 647-238-9920 o escriba a stellavg8@hotmail.com.