Los abrazos  son tan importantes desde que nacemos y a lo largo de toda nuestra vida, que varias investigaciones han demostrado que son necesarios incluso para sobrevivir.

Cuando un bebe no recibe caricias o no tiene contacto físico se produce la muerte de millones de  neuronas en su cerebro; deficiencias en la hormona del crecimiento y su cerebro es aproximadamente 20% más pequeño. Y a lo largo de nuestra vida los abrazos nos ayudan a:

Relajar los músculos.

Fortalecer  la autoestima.

Disminuir la presión arterial y el ritmo cardiaco.

Incrementar la confianza y seguridad en nosotros mismos.

Reducir la segregación de cortisol, lo que reduce el estrés.

Reducir el mal genio y sentimientos similares.

Fortalecer el sistema inmunológico.

Producir efectos analgésicos cuando hay dolor.

Mejorar el estado de ánimo, por lo tanto hay mayor felicidad.

Rejuvenecer ya que el contacto físico mejora el nivel de oxígeno en la sangre.

Favorecer la longevidad.

Reducir el riesgo de padecer demencia.

Mejorar las relaciones interpersonales

A comunicar emociones sin decir nada.

A mejorar la calidad de vida.

Al abrazar se liberan las hormonas de  oxitocina, serotonina y dopamina encargadas de la felicidad o llamadas también hormonas del amor,  que producen una sensación de bienestar, armonía, plenitud, seguridad, protección,  tranquilidad, entendimiento, confianza. Por lo tanto, al ser abrazados nos hace sentir acompañados, apoyados y queridos. Y los efectos son tan beneficiosos tanto para el que da como para el que recibe el abrazo.

Se recomienda mínimo cuatro abrazos diarios para mejorar nuestra calidad de vida; promover e incrementar en las nuevas generaciones este comportamiento o actitud ya que estamos viviendo en una sociedad individualista y con un uso inadecuado de la tecnología,  donde hemos perdido el contacto físico  con el otro y la relación directa de persona a persona o face to face.

Los abrazos tienen un poder terapéutico extraordinario para todos en general, ya que contribuyen al bienestar emocional, físico y mental.  Así que los invito a abrazar a sus parejas, hijos, padres, hermanos, amigos, jefes, etc.

Con amor, les mando un gran abrazo a cada uno de ustedes.

Si desea una consulta llame a Stella vargas, Psicóloga graduada en Colombia y Psicoterapista registrada en Canadá al 647-238-9920 o escriba a: stellavg8@hotmail.com