Es muy común que en algunos momentos de nuestra vida, nuestra mente nos traslade en el tiempo es decir que nuestros pensamientos nos lleven al pasado y recordemos cosas que nos producen  tristeza, melancolía, culpa, remordimiento, rabia, etc. O que nos lleven al futuro pensando en lo que de pronto sucederá o pasara  y esto nos genera incertidumbre, angustia, preocupación, ansiedad.

Si la pasamos lamentándonos por lo que paso o angustiándonos por lo que todavía no ha llegado. De ambas maneras afloran una serie de sentimientos y emociones que nos producen malestar y algunas veces sufrimiento.

Cuando estamos en el pasado o en el futuro, no estamos realmente viviendo la vida y nos estamos perdiendo lo único y verdadero que tenemos, que es el presente.

Y en el presente por estar en alguno de esos dos tiempos, vivimos en automático, como si fuéramos robots, porque no nos damos cuenta de las cosas simples y bellas que están pasando en nuestro entorno.

El pasado nos sirve como aprendizaje y el futuro lo estamos creando con nuestro presente.

Por lo tanto es importante vivir en el presente, este nos activa el ser conscientes (CONCIENCIA) de cada instante de nuestra vida, es la vivencia plena, es la aceptación del momento en el que nos encontramos, no importa si nos agrada o no, ya que el presente no idealiza, sino que se vive simplemente.

Cuando realmente vivimos el aquí, el ahora, el presente, no nos preocupamos por otras cosas, porque nuestra mente está concentrada en el instante, en disfrutar el momento, es decir se está viviendo con conciencia plena.

Siempre podemos hacer que nuestra mente vuelva al presente, focalizándonos en:

  1. La respiración, está por lo general es mecánica, pero debemos hacerla consciente inhalando y exhalando lentamente.
  2. Las pulsaciones o el ritmo cardiaco, sintiendo y poniendo cuidado en cómo se mueve y late nuestro corazón.
  3. La temperatura de nuestro cuerpo, por ejemplo la de las manos.

Estos ejercicios nos conectan con el aquí y el ahora, nos vuelven a traer al presente, cuando estamos en el pasado o en el futuro.

Además debemos aprender a aceptar los sucesos que nos lleguen, sin juzgarlos de buenos o malos, simplemente vivirlos; soltando el control porque hay cosas que pasan que no dependen de nosotros y dejar que las cosas fluyan; aprendiendo lo que tengamos que aprender de esa situación y por ultimo agradeciendo absolutamente todas nuestras vivencias. Esto nos generara más paz y tranquilidad en nuestra vida.

“No te detengas en el pasado, no suenes con el futuro, concentra la mente en el presente” Buda Gautama.

Si desea una consulta llame a Stella vargas, Psicóloga graduada en Colombia y Psicoterapista registrada en Canadá al 647-238-9920 o escriba a: stellavg8@hotmail.com