El duelo,  es la respuesta a cualquier tipo de perdida (no solamente a la de un ser querido) que origina mucho dolor y también puede decirse que es un proceso de recuperación ante la pérdida. Lógico que el que más produce dolor y tiene características especiales es la pérdida de un ser querido y sobre todo la de un hijo, pero en este momento hablaremos del duelo en general.

Los seres humanos a lo largo de nuestra vida experimentamos muchas pérdidas,  como por ejemplo la muerte de un ser querido, la perdida de bienes materiales, perdida de independencia, perdida de la libertad, el traslado de una ciudad o país, perdida de status, perdida de la pareja por separación, divorcio o muerte; perdida de amistades, perdida de relaciones de familia, perdida de trabajo, perdida de un grado en el estudio, perdida de una mascota ,  perdida de una parte del cuerpo y así sucesivamente podríamos seguir nombrando muchas pérdidas, que nos generaron gran dolor y por lo tanto mucho sufrimiento.

Según  Doug Manning: “El duelo es tan natural, como llorar, cuando te lastimas; dormir cuando estás cansado;  comer cuando tienes hambre; estornudar cuando te pica la nariz. Es la manera en que la naturaleza sana un corazón roto”.

O sea que el duelo es la respuesta natural a cualquier tipo de pérdida. Por eso es importante vivir el duelo, vivir el proceso y permitirnos dejar que afloren todas las emociones que implican esa perdida, ya sea llanto, rabia, frustración,  tristeza , culpa, impotencia, etc. .esa es la forma de recuperarnos y de sanarnos.

Cuando las emociones que sentimos, se evitan o no se manejan adecuadamente pueden provocarnos enfermedades o una severa angustia, tristeza y hasta depresión y lo que es peor nos pueden producir un daño emocional, que no nos permite  aceptar los cambios, crecer, madurar y vivir una vida equilibrada.

Siempre después de una pérdida, si elaboramos el duelo de una forma adecuada, ya  no somos iguales, aprendemos a percibir de una forma diferente la vida, cambiamos en la forma de amar, cambiamos nuestras creencias, nuestra forma de pensar y hasta nuestra actitud, porque en esa etapa de duelo entramos en  reflexión  y evaluando lo que nos ha pasado.

De acuerdo a la pérdida, cada persona elabora el duelo de manera diferente,  pero es importante que tengamos un sistema de apoyo, que no nos diga, lo que tenemos que hacer o que nos critique o nos juzgue; simplemente que nos escuche o nos ponga el hombro para llorar.

Es decir debemos permitirnos hacer el duelo, cicatrizar esas heridas, este proceso dura un tiempo, pero si se prolonga por años, donde se sigue sintiendo el dolor intenso, quiere decir que no hemos elaborado de una forma adecuada el duelo, entonces es necesario buscar ayuda profesional.

Si desea una consulta llame a Stella vargas, Psicóloga graduada en Colombia y Psicoterapista registrada en Canadá al 647-238-9920 o escriba a: stellavg8@hotmail.com